Desde Uruguay, este importante empresario analizó el gobierno de Milei. El empresario reconoció el rumbo pero advirtió errores políticos y la falta de diálogo de un gobierno que avanza a fuerza de shock
Desde Uruguay, lejos del ruido cotidiano pero con la misma lupa de siempre, Eduardo Costantini volvió a opinar sobre el rumbo político y económico de la Argentina. No fue una defensa cerrada ni una crítica feroz. Fue, más bien, una lectura de equilibrio incómodo sobre un proceso que avanza a fuerza de shock.
En una entrevista con Forbes, el fundador de Consultatio sostuvo que Javier Milei cometió “muchos errores no forzados” durante el primer tramo de su gestión. La frase no pasó inadvertida: marca distancia con el relato épico y pone el foco en la política, no solo en los números.
Costantini apuntó especialmente a la falta de diálogo. “No podés construir un país sin diálogo político”, dijo, en una definición que resume uno de los principales cuestionamientos al método Milei: el ajuste avanza, pero el sistema político cruje.
Sin embargo, el empresario evitó el golpe final. Reconoció que el Presidente “supo entender” el momento y que impulsó “un cambio radical”. Traducido: el shock era inevitable, aun con costos y desprolijidades.
El mensaje de fondo es claro. Para Costantini, el rumbo económico puede ser consistente, pero la forma sigue siendo un problema. El ajuste ordena, pero no reemplaza la política. Y sin política, el riesgo no es solo social: también es institucional.
En el mundo empresario, donde el termómetro no es ideológico sino pragmático, empieza a aparecer una lectura más compleja del fenómeno Milei. Menos aplauso automático. Más preguntas sobre gobernabilidad.
El cambio, parece decir Costantini, ya ocurrió. Ahora falta algo más difícil: hacerlo durar.







