La ex vedette reveló detalles de su relación con el ex presidente. Confesó que Mauricio “es un tipo muy creativo en la cama”. La anécdota triple equis con Nicky Caputo.
Graciela Alfano volvió a sacudir el cruce entre farándula y poder con una confesión inesperada. En una charla distendida con Laura Di Marco en LN+, la ex vedette relató un episodio íntimo de su pasado y explicó por qué, en una ocasión, decidió escaparse de una reunión privada sin mirar atrás.
Según su propio relato, la situación derivó hacia una propuesta que no estaba dispuesta a aceptar. Alfano contó que Mauricio Macri habría insinuado la posibilidad de un encuentro sexual compartido junto a Nicolás Caputo, su histórico amigo y socio informal de la vida.
La reacción fue inmediata. Alfano dijo que entendió que ese no era su lugar y decidió irse. El detalle de la huida —contado con ironía— incluyó un cambio improvisado, una salida por atrás y un final casi de comedia, con un intercambio involuntario de ropa que obligó a una escena posterior igual de insólita.
El episodio reavivó versiones antiguas sobre el romance entre la ex vedette y el ex presidente, un vínculo que nunca fue formalmente blanqueado pero que durante años circuló como un secreto a voces en la noche porteña de los noventa, cuando política y espectáculo compartían más mesas que discursos.
Lejos del tono escandaloso, Alfano puso el acento en otra clave: el límite. Contó la anécdota como una decisión personal, una forma de marcar hasta dónde sí y hasta dónde no, incluso cuando enfrente hay poder, dinero y apellidos pesados.
La historia, narrada décadas después, volvió a mostrar ese territorio difuso donde se cruzan intimidad, política y memoria. Y dejó una frase implícita que atraviesa todo el relato: a veces, irse también es una forma de decirlo todo.







