El diputado de Unión por la Patria detectó una inconsistencia constitucional que podría impedir que el proyecto empiece por el Senado
Guillermo Michel se puso a leer la letra chica de la reforma laboral y encontró la llave para frenar el entusiasmo del Gobierno. Mientras el oficialismo busca sacar la ley antes de las fiestas, el ex titular de Aduana advirtió que contiene capítulos tributarios y remarcó que ese tema es una prerrogativa de la Cámara de Diputados, según el artículo 52 de la Constitución.
“El proyecto de reforma laboral incluye un paquete fiscal”, afirmó. Michel detectó que el artículo 186 del proyecto permite el ajuste por inflación de quebrantos solo para ejercicios iniciados desde el 1° de enero de 2025. Esto, explicó, rompe la igualdad ante la ley y genera una carga tributaria implícita para los que quedan afuera.
En el Senado, la legisladora peronista Carolina Moisés ya tomó esta bandera. Integrantes de otros bloques, como es el caso de Esteban Paulón, también se agarraron de este argumento. El diputado socialista presentó una intimación formal a Victoria Villarruel y Manuel Adorni para que retiren el proyecto y lo manden a la Cámara Baja, calificando el giro actual como un “capricho” de Bullrich.
Si el Gobierno insiste con avanzar en el Senado la semana que viene, se expone a que la ley termine judicializada y anulada por inconstitucional. En la UCR ya hay dudas y posturas encontradas, porque consideran que existe el riesgo latente de regalarle un argumento legal al peronismo para dilatar el tratamiento.







