viernes, 9 enero 2026

El gobierno libertario estatiza rutas nacionales

La maniobra se concretaría esta semana después del vencimiento de la concesión de Caminos del Río Uruguay.

El Gobierno de Javier Milei fue claro desde el primer momento y no dejó dudas acerca de su política de ajuste. En ese sentido, el achique del Estado es uno de sus pilares es la privatización de las empresas públicas. Y ahora sorprendió con una maniobra a la inversa. 

Es que durante el mes de abril podría ocurrir que, al vencerse este martes la concesión de Caminos del Ríos Uruguay porque el Estado Nacional no dispuso su renovación inmediata, varias rutas pasarían a las manos públicas.

De esta forma, el manejo y el mantenimiento de la Ruta Nacional 12, la Ruta Nacional 14 y la Ruta Nacional 174 serán administradas por el Estado. Eso sí: se buscará que a final de año comience un nuevo período de licitación que se espera que sea largo.

De esta tarea se encargará la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), a cargo de Marcelo Jorge Campoy, un hombre que responde directamente a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario dependiente de Karina Milei y armador nacional libertario.

Campoy fue denunciado recientemente por subejecutar en $277.280.135.09 el presupuesto del año pasado orientado a mantener las arterias viales de todo el país.

En medio del vencimiento de la concesión, Mosca dio a conocer la semana pasada que Vialidad Nacional reducirá el plantel de los trabajadores de Caminos del Río Uruguay, de 5.400 a 3.800 empleados, es decir, habrá 1.600 despidos.

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

A contramano de la región, Argentina destruye la clase media

El dato surge de un relevamiento del Banco Mundial y contrasta de manera brutal con lo ocurrido en países vecinos.

El miedo de Sabina: cuando el desamor duele más que la soledad

A sus 75 años, Joaquín Sabina hizo una confesión brutal. Una frase que resume décadas de canciones, excesos y noches largas

YPF en el espejo japonés

Eficiencia sin despidos, costos mínimos y una ambición global