martes, 25 agosto 2026

El jefe de Los Copitos buscó despegarse de Sabag Montiel y se desligó del atentado

Nicolás Carrizo dijo que no tiene nada contra Cristina Kirchner.

Nicolás Carrizo, el jefe del grupo de vendedores de copos de azúcar acusado de haber participado del intento de asesinato de Cristina Kirchner, declaró este miércoles en el juicio oral y negó haber intervenido en el atentado.

Declaró que los mensajes que lo complicaron en la causa fueron “una joda” y juró que los escribió bajo los efectos del alcohol. En los mensajes admitía haber sido parte de una organización para atacar a la expresidenta.

“Yo cometí dos errores: mandar los mensajes y ayudarla a Brenda Uliarte, pero yo no tengo nada en contra de Cristina, yo jamás mataría a una persona. Es una locura. Ni en pedo me voy a meter en algo así”, aseguró Carrizo.

La Justicia había encontrado mensajes de Carrizo donde le indicaba a su hermanastra que él era el dueño del arma que gatilló Sabag y que habían “planificado” el atentado.

Brenda Uliarte se arrepintió cuando comenzó a declarar

Más temprano comenzó a declarar Brenda Uliarte, pero luego de algunas preguntas se arrepintió y le puso fin a su indagatoria.

Uliarte se limitó a responder solo sobre su situación civil. Luego en el momento en el que su abogado le preguntó por el rol que ocupaba dentro de la acusación se agarró la cabeza y no quiso dar más declaraciones.

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

Milei irá a una gala de la Derecha Diario en la que fue premiado Cerimedo

El Presidente participará como invitado de honor del Latino Wall Street realizará el 14 de octubre en Washington. La misma organización premió este año a Fernando Cerimedo. El viaje abrió una discusión dentro del oficialismo.

Santa Cruz exporta más por habitante que Estados Unidos

Un informe compartió las datos oficiales de las ventas...

La visita de León XIV abre una tensa pelea por la agenda de Su Santidad

La gira tiene un costo de 10 millones de dólares por día. Los movimientos populares presionan al Vaticano para que León XIV visite una villa y vea de cerca el impacto del ajuste.