El capitán argentino inició acciones legales contra vendedores que comercializan productos falsificados en Temu, Shein y Walmart. La disputa abre un frente sobre marcas, plataformas y comercio global.
Leonel Messi presentó una demanda en Estados Unidos contra vendedores chinos que utilizan su marca sin autorización para comercializar productos falsificados en plataformas globales.
El foco está puesto en sitios de alto volumen como Temu, Shein y Walmart. Según la denuncia, allí se venden artículos con su nombre, imagen o identidad comercial sin licencia.
No es un tema menor. Es negocio.
La marca Messi es hoy un activo global. No se trata solo de camisetas. Incluye ropa, accesorios, acuerdos comerciales y derechos de imagen que mueven millones. Cada producto falsificado no es solo una copia: es ingreso que se pierde.
Pero el conflicto también revela algo más profundo.
Las plataformas digitales funcionan como mercados abiertos donde miles de vendedores operan desde distintos países. El control es débil. La escala es enorme. Y la falsificación encuentra ahí un terreno fértil.
Messi apunta a cortar esa cadena.




