Las provincias de la región avanzaron con el CFI en una estrategia común para ordenar la infraestructura energética y destrabar proyectos pendientes.
Las provincias del Litoral comenzaron a delinear una estrategia energética común con el objetivo de ordenar la infraestructura regional y transformar viejos reclamos en proyectos concretos de inversión. La iniciativa se discutió en Paraná en una jornada organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) junto a los gobiernos de Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. 
El encuentro, realizado en el Mirador TEC y encabezado por el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, funcionó como instancia de validación de los proyectos estratégicos identificados dentro de la llamada Estrategia Federal Energética (EFE), un proceso de trabajo que comenzó en 2025 con el objetivo de planificar el desarrollo energético regional de mediano y largo plazo. 
La lógica del programa es sencilla: cruzar dos diagnósticos que rara vez se analizan juntos. Por un lado, la oferta energética —electricidad, gas, combustibles y transición energética—. Por el otro, la demanda productiva de la región, especialmente la vinculada al entramado agroindustrial. A partir de esa combinación, el CFI y las provincias buscan convertir los déficits energéticos en una cartera de proyectos capaces de atraer inversión pública y privada. 
El trabajo técnico arrancó en abril del año pasado, cuando los gobiernos provinciales pidieron al CFI elaborar un diagnóstico específico sobre la realidad energética del Litoral. Desde entonces se realizaron más de cien entrevistas con funcionarios y especialistas del sector público, además de reuniones con más de doscientos representantes del sector privado para identificar los principales cuellos de botella que afectan la producción regional. 
Para ordenar el análisis se definieron diez cadenas productivas prioritarias: láctea, arrocera, yerba mate, frutícola, textil, cárnica, oleaginosa, metalmecánica, forestal y turismo. En conjunto, estos sectores explican cerca del 75% del entramado agroindustrial de la región y dependen en gran medida de la disponibilidad energética para sostener su competitividad. 
El punto de partida no es menor. El Litoral ocupa un lugar central en la matriz energética argentina: aporta cerca de un quinto de la generación eléctrica nacional, concentra la mitad de la generación hidroeléctrica —principalmente por Yacyretá y Salto Grande—, produce alrededor del 60% de los biocombustibles y reúne el 77% de la generación a partir de biomasa. 
En ese contexto, el diagnóstico identificó una serie de obras y definiciones regulatorias que aparecen como prioritarias para la región. Entre ellas sobresalen la reactivación del Gasoducto del Nordeste Argentino (GNEA), una interconexión eléctrica internacional con Paraguay desde Formosa, la definición del marco regulatorio hidroeléctrico en Misiones y la renovación de redes de baja tensión en Rosario. También se suman proyectos de gasoductos productivos en Entre Ríos y el desarrollo de energía solar en Chaco y Corrientes. 
Durante la jornada de trabajo en Paraná, los equipos técnicos de las provincias analizaron esos proyectos en cuatro mesas temáticas dedicadas a electricidad, gas, combustibles líquidos y transición energética. El objetivo fue ordenar prioridades, identificar restricciones regulatorias y discutir posibles esquemas de financiamiento para las obras. 
Con ese encuentro se dio por cerrada la primera etapa del programa para el Litoral. El CFI planea extender el esquema al resto de las regiones del país durante 2026 y presentar los resultados en una futura Cumbre Federal de Energía, donde se buscará consolidar una agenda energética de alcance nacional construida desde las provincias.




