El influencer habló sobre la situación social del país y evitó alinearse con un espacio político.
El streamer e influencer Gerónimo Benavides volvió a meterse en el debate político con declaraciones críticas hacia toda la dirigencia argentina. En una entrevista con Infobae, sostuvo que la crisis social no responde a un solo gobierno sino a un deterioro acumulado.
“Venimos mal de hace muchos años. Lo maté a Alberto, a Macri, a Cristina y lo mato a este también”, afirmó en referencia al presidente Javier Milei, dejando en claro que su postura busca correrse de la lógica partidaria tradicional.
Lejos de una crítica ideológica clásica, Momo planteó un diagnóstico social centrado en la vida cotidiana. “A mí me duele lo que vive la gente, yo no me olvido de dónde vengo”, explicó, marcando una identificación con sectores jóvenes atravesados por la precarización económica.
Durante la charla, el influencer describió una preocupación recurrente entre su audiencia: la dificultad creciente para sostener estudios universitarios o trabajos estables. “Quiero que los pibes vivan bien, que si van a la facultad les alcance para el boleto y los libros”, señaló.
El comentario apuntó directamente al deterioro del ingreso real. Según sostuvo, el problema central no es únicamente la inflación sino la pérdida de horizonte económico. “No puede ser que tengas que tener 70 trabajos para vivir igual que hace diez años”, agregó.
Las declaraciones reflejan un fenómeno cada vez más visible: figuras del mundo digital que, sin pertenecer a la política tradicional, empiezan a expresar demandas sociales que conectan con públicos masivos. En ese terreno, el discurso no pasa por programas económicos detallados sino por percepciones generacionales sobre el futuro.
La intervención de Momo también muestra cómo el debate político argentino se trasladó definitivamente a las plataformas digitales, donde influencers y streamers funcionan como nuevos intermediarios entre la política y una audiencia joven que muchas veces se siente ajena a la dirigencia clásica.
Así, sin alinearse con oficialismo ni oposición, el influencer sintetizó un malestar extendido: la sensación de que la crisis argentina ya no se explica por un gobierno en particular, sino por una sucesión de ciclos económicos que dejaron a varias generaciones con menos certezas que las anteriores.







