El recorte del bloque subsidiado explica subas de hasta el 61% en los meses templados.
La quita de subsidios a la electricidad dejó una paradoja evidente en las facturas: los aumentos más fuertes no se dan en los meses de mayor consumo, sino en los meses en los que se usa menos energía.
Según un informe interno del Partido Justicialista, se proyectan subas interanuales de entre 56% y 61% para los meses templados, cuando el consumo residencial cae respecto del verano y el invierno .
Este comportamiento rompe con la lógica tradicional del sistema tarifario. El usuario consume menos, pero paga mucho más. La explicación no está en la demanda eléctrica, sino en cómo funciona el nuevo esquema de subsidios.
La explicación técnica: no importa cuánto se consume, sino cuánto queda subsidia. El bloque de consumo subsidiado varía según la época del año. En verano e invierno, el esquema reconoce un bloque subsidiado de 300 kWh mensuales. En los meses templados (marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre), ese bloque se reduce a 150 kWh mensuales.
Todo consumo que exceda ese límite se paga a precio pleno, es decir, al mismo valor que pagan los usuarios sin subsidios.
El tope de 300 kWh responde a un consumo promedio residencial en el AMBA para hogares sin alto equipamiento.
• Aire acondicionado: 180 KWh
• Heladera: 50 kWh
• Iluminación (LED): 35 kWh
• Lavarropas (3–4 usos semanales): 25 kWh
• TV + decodificador: 35 kWh
• Computadora / Wi-Fi / cargadores: 30 kWh
• Cocina eléctrica ocasional / microondas: 45 kWh
• Otros (ventilador, plancha, secador de pelo): 35 kWh
Con el nuevo esquema, entra completo en el bloque subsidiado en verano e invierno,pero queda parcialmente fuera en los meses templados, cuando el tope baja a 150 kWh. Por eso hogares, sin derroche ni lujos, son los que hoy sienten los mayores saltos en la factura.







