El evento en el Yacht Club de Puerto Madero recaudó 15 millones de dólares y selló la alianza carnal entre el Gobierno y el establishment
En una noche de euforia en el Yacht Club de Puerto Madero, el círculo rojo validó su pacto con Javier Milei pagando 250.000 dólares por mesa para cenar con el Presidente. El evento logró acumular la suma de 15 millones de dólares, que tendrán como destino financiar a la Fundación Faro, el think tank ideológico que dirige Agustín Laje y que funciona como la usina cultural y escuela de dirigentes de La Libertad Avanza.
Organizados por Francisco Neuss —dueño de casa y anfitrión junto a sus hermanos—, los CEO intercalaron lugares con funcionarios del Gabinete. Los hermanos son dueños de la VTV porteña, empresas de energía y otros cientos de negocios, y fueron de los primeros militantes del PRO que saltaron del apoyo a Patricia Bullrich a las filas de Milei.
La lista de concurrentes fue numerosa. Primero tomaron algo en el deck al aire libre del Yacht y no empezaron a cenar hasta después de que Milei, que llegó con su hermana Karina, diera un discurso de una hora y media con todos los conceptos que los empresarios esperaban escuchar.
Uno de los pocos que se dejó ver de manera cuidada fue Martín Migoya, el dueño de Globant, el Unicornio tecnológico que se hizo con los subsidios estatales del kirchnerismo y adquirió, tiempo después, sede fiscal en Luxemburgo, uno de los más grandes paraísos fiscales de Europa. Migoya es, junto a Marcos Galperín, de Mercado Libre, la cabeza de Endeavor, la cámara empresaria que sostiene a Milei y contiene a buena parte de sus ceos más fieles.







