En diálogo con Mosca, la dirigente de la CTA Autónoma aseguró que la decisión de la Justicia de Misiones va en contra del derecho a la protesta, “violentando garantías constitucionales”
La justicia de Misiones condenó a los referentes docentes Mónica Gurina y Leandro Sánchez a penas de prisión en suspenso por su participación en el acampe que paralizó Posadas en mayo de 2024. El fallo, dictado por la jueza Marcela Leiva, los encontró culpables de desobediencia judicial y entorpecimiento del transporte. En una entrevista exclusiva con Mosca, Gurina calificó la sentencia como un hecho de gravedad institucional que busca disciplinar el reclamo social.
“La jueza Mercedes Leiva, a pedido de la fiscal María Laura Álvarez, produce uno de los fallos más escandalosos contra el derecho a la protesta, violentando garantías constitucionales”, disparó Gurina.
Para la dirigente de la CTA Autónoma, la justicia ignora el contexto de “hambre y salarios de indigencia” que empujó a miles de trabajadores estatales a las calles el año pasado. “Esta señora cree que semejante movilización fue de autoría de Mónica Gurina y Leandro Sánchez. Evidentemente vive en una burbuja”, sentenció.
Uno de los puntos centrales de su descargo fue el desconocimiento judicial sobre cómo funciona la organización de los trabajadores. Gurina explicó que las decisiones se tomaban en asambleas conformadas por múltiples sindicatos y autoconvocados, y no por órdenes verticales de dos personas. “Esta señora dice que el resto acata lo que nosotros ordenamos. Ojalá fuera posible, porque entonces cambiaríamos el orden de injusticia que tiene esta provincia, pero lamentablemente no es verdad”, ironizó.
La dirigente también cargó contra el rol de las fuerzas de seguridad en el proceso. Denunció que policías a los que los docentes habían apoyado en sus propios reclamos fueron a “masacrar” su protesta con testimonios en el juicio. Además, expresó su decepción con la perspectiva de género de las funcionarias judiciales: “Las compañeras que teníamos alguna esperanza en que dos mujeres al frente, tanto la fiscal como la jueza, pudieran dar una respuesta desde una mirada comprometida con la justicia, no lo han hecho”.
A pesar del revés judicial, que le impone diez meses de prisión en suspenso, Gurina aseguró que el fallo no logrará su objetivo de silenciar los reclamos. “Lo que no van a lograr es que nos callemos, no van a lograr que dejemos de denunciar el tráfico de influencia, la corrupción, los acomodos y los salarios de funcionarios que no trabajan”, advirtió.







