martes, 17 febrero 2026

Tensión entre Petri y Llaryora por la quiebra de una fábrica de aviones

El gobernador de Córdoba exige un rescate del gobierno nacional para aliviar la crisis financiera que atraviesa la FAdeA.

La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), que pertenece al Ministerio de Defensa, está atravesando un momento crítico y está al borde de la quiebra. En medio del recorte de personal, deudas a proveedores y contratos frenados, hay un tenso tire y afloje entre la cartera que conduce Luis Petri y el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.

La Voz del Interior señaló que el 90% de la facturación de FAdeA es al Estado argentino, sobre todo dependiente de Defensa. Sin embargo, Petri todavía no confirmó la firma de contratos con la Fuerza Aérea para oxigenar las cuentas.

“Fadea está, de repente, con problemas económicos, no puede pretender que sean los contratos de Defensa los que la salven, como estaba acostumbrada”, dijo la jefa de Gabinete de Petri, Luciana Carrasco, hace algunas semanas.

Mientras el Gobierno descartó un cierre de la empresa e hizo foco en el Presupuesto 2026, el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos, a través del vicepresidente de FAdeA, el mendocino Emilio Magnaghi, publicó una carta en la que advirtió a la Secretaría de Inversiones y Producción del Ministerio de Defensa sobre una “crisis estructural sin precedentes”, operativa y financiera que podría complicar al Gobierno si no se toman medidas en tiempo y forma.

De acuerdo a los detalles que dio en la carta que se filtró el 20 de octubre, la Fuerza Aérea supera los 3.800 millones. En tanto, las obligaciones con proveedores nacionales e internacionales oscilan los 270 mil millones. 

En ese marco, una fuente militar que citó La Política Online dijo que “la única salvación es que prospere un acuerdo para que se la quede la provincia de Córdoba”, porque “compensarían deudas que tiene el Estado Nacional con la provincia”.

En ese sentido, desde FAdeA señalaron que durante el 2024 y principios de 2025 hubo conversaciones entre Nación y Córdoba, aunque no llegaron a buen puerto.

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