Carlos Enrique Alemany publicó una carta en la que expuso sus argumentos contra el Directorio.
El doctor Carlos Enrique Alemany, referente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que se destaca por su conocimiento en desarrollo y extensión rural, renunció de su cargo porque considera que el ajuste implementado por el Gobierno atenta contra la ley del organismo.
“Me comunico con ustedes para presentar mi renuncia al cargo de consejero del Consejo del Centro Regional Patagonia Norte (CRPN) en representación del Consejo Directivo (CD) y siendo vicepresidente del mismo. Motiva mi renuncia lo ocurrido en la última reunión ordinaria del CD (viernes 28 de marzo) donde 9 de sus 10 consejeros/as aprobaron medidas claramente ilegales que merecen una denuncia penal por ser violatorias de la Ley del INTA 20340/73 y por incumplimiento del deber de funcionario público”, expresó el especialista.
Su decisión se da luego de que el máximo organismo político de conducción del INTA aprobara la creación de una Secretaría de Coordinación de Gestión que absorberá las funciones de múltiples directores de carrera como administración, recursos humanos y comunicación.
Esto se logró tras la votación llevada a cabo la semana pasada que contó con los votos de los tres representantes del Poder Ejecutivo y de los cinco de la Mesa de Enlace. Solo contó con la negativa de uno de los referentes universitarios.
Así, Juan Pazo, referente nombrado por el ministro de Economía, Luis Caputo, tendrá la oportunidad de conducir la política productiva de la gestión de Javier Milei para controlar y ajustar el gasto, tal como lo hizo el Gobierno en distintas áreas.
De esta forma, sitios especializados adelantan que se vendrá una serie de despidos de más de un millar de empleados, el cierre de las áreas de extensión rural y la puesta en venta de miles de hectáreas de campos.
“El cambio va a permitir la discrecionalidad y la verticalidad para el desguace y el desfinanciamiento institucional. Sin duda estas medidas van a afectar profundamente la institucionalidad que ha permitido que en casi 100 años de vida el INTA se transformase en una organización de investigación, extensión e innovación de prestigio, reconocido por la comunidad agropecuaria y de referencia internacional”, dijo Alemany.
“No tengo duda que la ilegal propuesta de reforma estructural que Uds. pretenden llevar adelante bajo el relato mentiroso e hipócrita de “modernización” es el paso inicial para despedir personal altamente calificado, disminuir su infraestructura, cerrar Agencias de Extensión, disminuir programas y proyectos, reduciendo sus presupuestos… y así lograr paulatinamente la destrucción institucional”, finalizó.