Un pacto de la Provincia con las multinacionales BHP y Lundin fija un pago por "daño ambiental" que exime a la empresa de multas, obras de remediación y demandas judiciales durante más de 70 años.
El Municipio asegura que el acuerdo está “súper regulado” pero los medios locales cuestionan su alcance y las posibles sanciones disciplinarias para los más de 7.800 empleados.