El oficialismo daba por hecho que la oposición conseguiría los números para sesionar por morosidad y discapacidad y cambió de estrategia: en lugar de vaciar el recinto, decidió bajar. Busca controlar una derrota que ya no puede impedir. "Como sabe que pierde, el Gobierno se sienta primero", afirmo un diputado de un bloque aliado.