El Gobierno había estimado un ingreso mínimo de USD 500 millones por la privatización de AySA, pero la oferta más alta llegó a USD 340 millones. Sin precio base y con las tasaciones bajo sospecha, el consorcio mejor posicionado incluye un fondo internacional cuya estructura de propiedad plantea interrogantes. La sombra de Manzano y Lingeri en la trama empresaria.
Según la Encuesta Nacional sobre Religión Vivida, solo el 16,5% de los encuestados confirmó su asistencia. El 49,5% respondió que no considera hacerlo. El 34% restante aún no sabe si concurrirá.