Se trata del servicio de visitas guiadas, que fue preadjudicado para una empresa que opera hace años de forma precaria.
Las visitas guiadas en el Teatro Colón vuelven a generar un escenario adverso para Hernán Lombardi. Después de que la Justicia decidiera investigar irregularidades en la licitación en la que se preadjudicó el servicio a personas cercanas al ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, la empresa denunciante insiste en que irá hasta “las últimas consecuencias” para competir de forma leal.
El servicio de visitas guiadas del Teatro Colón está concesionado desde 2022 de manera precaria por una compañía cuyos dueños son cercanos a Lombardi.
Después del cierre por pandemia, el servicio volvió a licitarse en esa fecha y se otorgó un permiso precario que se renueva cada tres meses a PBG Travel & Events, empresa que pertenece a Adolfo Boada Aguirre, Claudio Massetti y Patricia Pécora, todos ellos cercanos a Lombardi.
Massetti fue director de salas nacionales de exposición mientras Lombardi era ministro de Turismo, Cultura y Deportes del dellarruismo; director del Centro Cultural Recoleta entre 2008 y 2015 y Coordinador del Consejo Federal del Turismo, empujado por Lombardi.
Boada Aguirre, a su vez, trabajó en la secretaría de Turismo cuando Mauricio Macri llegó a la Jefatura de Gobierno. Entonces, el área también era controlada por quien ahora es ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad.

Por último, Pécora fue directora del Ente Turismo de Buenos Aires del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde trabajó con Boada Aguirre y Massetti. Su vínculo con Lombardi fue escalando hasta transformarse en una persona muy íntima. Incluso, hace un año él subió un video a Facebook donde se ve festejando el cumpleaños de ella.

Torus, PBG Travel y Andesmar disputaron la licitación que se abrió en octubre de 2025. Entonces, Andesmar había realizado la mejor oferta, seguida por Torus, con una diferencia de casi $800 millones en favor de la primera. Sin embargo, en el proceso fue dado como ganador PBG Travel, que tenía el mayor presupuesto.
El concurso otorgaba 30/100 puntos a la oferta económica, 21 puntos por la propuesta museográfica y 49 puntos a la experiencia y condiciones requeridas. En ese marco, Torus observó distintas irregularidades en el proceso, del cual consideró que podrían haber resultado ganadores, y decidió avanzar en la Justicia. Los jueces, al ver el caso, decidieron dar lugar al reclamo y la causa está en proceso.
En diálogo con Mosca, Pablo Freddi, Director de Torus, asegura que su empresa cumplió con todos los requisitos, mientras que las otras que participaron del pliego tenían “documentación faltante”.
Además de apuntar contra la comisión evaluadora por no otorgarle puntos que considera que ganaron en la licitación, sostiene que en la oferta de PBG “hay un sobreprecio” debido a que ellos habían calculado los convenios colectivos, impuestos, y el mantenimiento de una empresa, y los números son menores.
Respecto a la presencia de figuras cercanas a Lombardi, dijo: “Es incompatible para la licitación. Debería estar exenta de una persona política participando, porque hay información desde adentro que obviamente nosotros no podemos llegar a tener”. A su vez, criticó que PBG venía brindando el servicio de turismo por prórrogas y no sometiéndose al debido proceso licitatorio.
“Hay un montón de factores que nos hacen entender que nosotros no perdimos de una manera legítima que hubiese sido lo lógico. Sino que, al contrario, cuando empezamos a escarbar un poquito empezamos a ver que se viene sosteniendo a PBG como prestador del servicio de una manera precaria en unas condiciones que monopolizan completamente el mercado”, lanzó.
Y agregó: “No permiten que haya otro ingreso y siguen sosteniendo el servicio en base a acuerdos políticos que no tienen que ver con el desarrollo del turismo de la cultura o el real interés en lo que tiene para ofrecer el teatro Colón para los turistas que visiten la Ciudad.”.
Freddi considera que a la oferta de Andesmar “la metieron por la ventana a un costo irrisorio y con carencias respecto de equipo de trabajo para tirar abajo la nuestra”, por lo que planteó cuestionamientos para la comisión evaluadora.
“Con esos 30 puntos que no nos contabilizaron, podríamos haber ganado la licitación. Pretendemos que vuelva a foja 0 y podamos discutirla en términos reales. Sin que nos inclinen la cancha”, cerró.




