MAS BE nació el mismo mes que Manuel Adorni asumió como vocero. Desde ese momento consiguió solo tres clientes, todos con vínculos directos con el Estado
Hay historias que parecen armadas con regla y compás. Cada pieza encaja demasiado bien. Y cuando eso pasa en política, la palabra casualidad empieza a sonar frágil.
La protagonista es MAS BE, una consultora cuya dueña es Bettina Angeletti, esposa del vocero presidencial Manuel Adorni. La empresa fue creada en junio de 2024, exactamente el mismo mes en que Adorni desembarcó como funcionario del gobierno.
Desde entonces, la firma tiene un dato curioso: apenas tres clientes.
El primero es Foggia, una empresa que compite para quedarse con la explotación de Tecnópolis. Un detalle no menor: la designación final de ese proceso debe ser firmada por el propio Adorni.
El segundo cliente es National Shipping, una compañía vinculada al negocio marítimo cuyo principal cliente es YPF. Otra coincidencia: Adorni ocupa un lugar en el directorio de la petrolera estatal.
El tercer cliente es Grupo Datco, socios de la multinacional Xerox. Pero el dato relevante aparece cuando se mira la cartera de contratos del grupo: varios de sus principales clientes son organismos del Estado. Entre ellos AySA, la Cámara de Diputados, ARCA, YPF, el Banco Central y el Banco Nación.
En el lenguaje de la administración pública existe una categoría específica para estos casos: Persona Políticamente Expuesta (PEP). Cuando un funcionario entra en esa categoría, las normas de integridad establecen restricciones claras respecto de los vínculos con empresas privadas que contratan con el Estado.
Esas limitaciones no se quedan sólo en el funcionario. También alcanzan a su entorno familiar directo, cuyas actividades quedan bajo el radar de los organismos de control, especialmente la Oficina Anticorrupción.
En ese contexto aparece otro dato llamativo: la esposa de Adorni no registra ingresos personales declarados ante ARCA.
El cuadro completo deja una escena difícil de ignorar. Una consultora creada al mismo tiempo que comienza la carrera pública del vocero. Tres clientes. Los tres vinculados de algún modo con áreas donde el Estado aparece como actor central.
Demasiadas coincidencias para una administración que llegó al poder prometiendo terminar con la casta. A veces la política funciona como un espejo: refleja exactamente aquello que prometía combatir.




