Contó que una dirigente suiza le pidió la rebaja del gravamen y, como no le agradó sus formas, se lo aumentó.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que aumentó un adicional del 9% en los aranceles a Suiza porque no le gustó el tono en que una dirigente de aquel país le pidió que diera marcha atrás con los gravámenes.
Trump dijo en una entrevista que habló con la “primera ministra suiza”, aunque en realidad parecía que estaba refiriéndose a la expresidenta Karin Keller–Sutter, quien finalizó su gestión en diciembre de 2025.
En ese marco, expresó que Suiza se había beneficiado de bajos aranceles y de desequilibrios comerciales frente a Estados Unidos.
“Tuve un incidente con un país muy agradable, Suiza. No pagaban aranceles, enviaban cosas aquí como nadie podría creer. Y teníamos un déficit de 42.000 millones de dólares. No sacábamos nada [de beneficio]”, aseguró Trump en diálogo con Fox Business.
En ese marco, el mandatario norteamericano buscó “hacer algo” para equilibrar la balanza: “No tenía que conseguirlo todo de una vez. Así que puse un arancel del 30%, que es muy bajo. Aun así, seguíamos teniendo un gran déficit, pero era la mitad”.
Respecto del llamado de la dirigente suiza, aportó: “Entonces recibí una llamada de emergencia de, creo, la primera ministra de Suiza. Y ella fue muy agresiva, agradable, pero muy agresiva. ‘Señor, somos un país pequeño. No podemos hacer esto. No podemos hacer esto’. No podía quitármela del teléfono”.
“‘Somos un país pequeño’, [dijo]. Le dije: ‘Puede que sean un país pequeño, pero tenemos un déficit de 42.000 millones de dólares con ustedes’. ‘No, no, somos un país pequeño’, una y otra y otra vez. No podía quitármela del teléfono. Así que estaba en el 30 %. Y realmente no me gustó la forma en que nos habló. Y, en lugar de darle una reducción, lo subí al 39 %”, sorprendió.







