jueves, 12 febrero 2026

Alimentos más caros fuera de la General Paz: por qué la inflación en PBA volvió a superar a CABA

La inflación en alimentos volvió a ser más alta en la provincia de Buenos Aires que en la Ciudad, profundizando una brecha que se repite mes a mes. Economistas apuntan a diferencias en los canales de venta, la estructura comercial y los relevamientos de precios. Sin una causa única, el dato vuelve a mostrar que el impacto inflacionario no es igual en todos los territorios.

La inflación en alimentos volvió a mostrar una brecha entre la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. Mientras en CABA los precios del rubro registraron un aumento menor, en la provincia el salto fue más pronunciado, consolidando una diferencia que se repite en los últimos meses y que abre preguntas sobre las causas detrás de esa divergencia.

Según los últimos relevamientos oficiales, la inflación de alimentos en la provincia de Buenos Aires se ubicó por encima de la registrada en la Ciudad, confirmando que el encarecimiento del consumo básico impacta con más fuerza fuera del distrito porteño. La diferencia no responde a un único factor y, según economistas, combina cuestiones metodológicas, comerciales y de estructura del mercado.

El economista Andrés Asiain relativizó la posibilidad de una explicación única. “No tengo una explicación puntual, hay que ver la composición de los negocios que se encuentran, los tiempos de encuestas”, señaló, y agregó que la disparidad puede estar vinculada a diferencias en la estructura comercial y en la forma en que se relevan los precios.

En la misma línea, Hernán Letcher planteó que el fenómeno podría estar asociado al tipo de canal de venta predominante en cada jurisdicción. “Son precios finales. Es probable que tenga que ver con la boca de expendio. Probablemente la provincia tenga mucho más actualizadas las ventas y quizás la Capital más supermercados y puede haber diferencial por eso. Pero es una presunción, no hay forma de saberlo”, explicó.

Detrás de estas hipótesis aparece una diferencia estructural. En la Ciudad de Buenos Aires el peso de las grandes cadenas de supermercados es mayor, lo que suele implicar mayor competencia, promociones más frecuentes y acuerdos comerciales que amortiguan parcialmente los aumentos. En cambio, en amplias zonas del conurbano y del interior bonaerense predominan comercios de cercanía, con menor escala de compra y menor capacidad para absorber subas de costos.

También incide la logística. Los costos de transporte y distribución suelen trasladarse con más rapidez en áreas donde la rotación es menor o donde los márgenes son más ajustados. En ese contexto, los aumentos mayoristas pueden reflejarse más rápido en el precio final que paga el consumidor.

A eso se suma un factor estadístico. Los relevamientos provinciales y los de la Ciudad no necesariamente capturan los mismos productos ni los mismos canales comerciales en igual proporción. Pequeñas diferencias en la canasta o en los tiempos de medición pueden amplificar la brecha mensual, aun cuando la tendencia general sea similar.

El resultado es una postal conocida en la economía argentina: los alimentos —el componente más sensible del gasto de los hogares— suben más donde los ingresos son más bajos. Y aunque no haya una explicación única, la diferencia entre PBA y CABA vuelve a mostrar que la inflación no se distribuye de manera homogénea, sino que sigue de cerca la estructura social y comercial de cada territorio.

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

Trump sube aranceles si no le gusta el tono del negociador

Contó que una dirigente suiza le pidió la rebaja del gravámen y, como no le agradó sus formas, se lo aumentó.

Milei y Adorni iniciaron juicios laborales contra sus empleadores

Ambos lo reconocieron y les permitió vivir años con el dinero que recibieron tras ganar el litigio.

Estados Unidos sugirió reabrir la filial del Banco Nación en las Islas Cayman

Un consejero vinculado a la Reserva Federal sugirió al Gobierno reabrir la filial del Banco Nación en Grand Cayman, cerrada durante la gestión de González Fraga. La recomendación aparece ligada a la necesidad de reconstruir canales financieros internacionales en medio del frente judicial por YPF.