Tras la polémica por sus declaraciones, el todavía ministro de Justicia aseguró que el Gobierno no impulsará cambios en la ley de aborto y buscó bajar la tensión tras la polémica. La discusión provocó ruido interno en el oficialismo.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, intentó cerrar la polémica generada en torno a la posibilidad de avanzar sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y aseguró que el Gobierno no impulsará modificaciones en el corto plazo. “No nos vamos a meter en ese quilombo”, afirmó al ser consultado sobre el tema.
La aclaración llegó después de que circularan versiones sobre un eventual intento oficial de revisar la normativa vigente. En ese contexto, el funcionario buscó despegarse de esas interpretaciones y sostuvo que nunca planteó la derogación de la ley. “¿Sabés que yo nunca dije eso? Yo dije que hay que derogar el femicidio”, respondió ante la consulta periodística, en una frase que volvió a abrir el debate.
Según explicó el ministro, la posición del Gobierno es mantener el esquema actual respecto del aborto legal. “El aborto se mantiene en la misma posición que tiene hoy, no entramos en ese quilombo, al menos por ahora”, agregó, intentando dar una señal de estabilidad sobre un tema que genera fuertes tensiones políticas y sociales.
Las declaraciones se producen en un contexto donde distintos sectores del oficialismo conviven con posturas divergentes en temas vinculados a derechos civiles. Mientras algunos referentes libertarios plantean revisar leyes aprobadas en los últimos años, desde el Ejecutivo buscan evitar la apertura de frentes de conflicto que puedan desordenar la agenda política.
Por ahora, la definición oficial apunta a congelar la discusión. Pero el episodio volvió a mostrar las dificultades del Gobierno para ordenar el discurso interno cuando se trata de temas sensibles que exceden la agenda económica.







