La inclusión de cuentas de billeteras virtuales para cobrar sueldos generó un debate que media entre la “libertad” hasta de “riesgos jurídicos, financieros, sistémicos, territoriales y sociales”.
Los bancos y las fintechs protagonizan un conflicto que parece no tener fin desde hace un tiempo. En ese marco, la reforma laboral no hizo más que echar más leña al fuego entre ambos bandos, con foco en dónde podrán cobrar sus salarios los trabajadores.
La Cámara Argentina Fintech pidió que los empleados puedan optar dónde cobrar sus salarios, incluyendo las cuentas de pagos de billeteras virtuales digitales que regula el Banco Central de la República Argentinas. Es por eso que le pidió al Congreso una actualización de la normativa para que se adapte al actual sistema de pagos.
Sostuvieron que buscan ampliar derechos y promever la competencia, como así también adecuar el marco legal a una realidad ya existente: el uso masivo de cuentas digitales y la incorporación al día a día de instrumentos electrónicos para administrar ingresos y realizar pagos.
A través del documento “Pago de salarios en cuentas de pago. Seguridad, competencia y libertad de elección en el sistema financiero argentino”, remarcaron que las cuentas de pago ya son un componente estructural del sistema financiero.
Las fintechs indican que, pese que el sistema de billeteras virtuales está instalado, el salario sigue siendo una de las pocas operaciones masivas sin plena libertad de elección del canal.
En este contexto, la Asociación de Bancos de Argentina (ABA), la Asociación Bancos Argentinos (Adeba) y la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) enviaron al Congreso Nacional que se oponen al pago de sueldos mediantes billeteras virtuales y proveedores de servicios de pagos.
Para este sector, esa decisión implicaría “riesgos jurídicos, financieros, sistémicos, territoriales y sociales”. Además. indicaron que el proyecto de Modernización Laboral genera “una objeción puntual y sustantiva respecto del artículo 35 en atención a los riesgos jurídicos, financieros, sistémicos, territoriales y sociales que su eventual aprobación podría generar”.
En uno de sus artículos se destaca la habilitación del pago de salarios mediante Proveedores de Servicios de Pago (PSP), billeteras virtuales y otros “actores no bancarios”. Los bancos se oponen porque se avanzaría “sin exigir un régimen regulatorio, prudencial y de supervisión equivalente al que rige para las entidades financieras”.







