La lista contiene bienes y consumos que fueron obtenidos en la Encuesta de Hogares de 2004. Nunca se actualizó.
Con el fin de no actualizar la nueva fórmula que mostraría un Índice de Precios al Consumidor (IPC) renovado, con principal foco en los servicios, que afectan mayormente al bolsillo de los argentinos, el Gobierno decidió sostener una canasta bizarra para medir la inflación en 2026.
La canasta que se mantiene corresponde a la Encuesta de Hogares del 2004, que es la que se toma como referencia. En ella se encuentran productos que las familias ya no consumen y lo peor es que está a los ojos de todos: su contenido se puede ver en Indec.
Hay elementos que ya no existen más o apenas están en circulación. Sin embargo, el Gobierno decidió sostenerlos para medir la inflación, mientras ya se sabía que estaba en camino una nueva fórmula.
Entre ellos se encuentran la nafta común, reparaciones de teléfono y fax, servicio de teléfono en el hogar, además de tarjetas de teléfono fijo para el hogar y tarjetas para cargar el celular.
Se suman también las llamadas desde locutorio o teléfono público, los precios de la video casetera, el reproductor de DVD, walkman, discman, radiograbador, minicomponente y hasta máquina de escribir.
Los disketes, el CD Rom, elementos grabados en cassettes, rollos de fotos y alquiler de películas de video, DVD o juegos son parte de la medición, que se sostiene hace más de 20 años.







