Un informe señaló que los importes agregados afectan a los más deciles de los pobres. Todos los detalles.
La provincia de Mendoza se destaca por ser la que más impuestos agrega sobre la factura de luz a los usuarios residenciales. Se trata de un 80% sobre el precio de servicio. En paralelo, la comuna de Azul, en la provincia de Buenos Aires, resalta por añadir a la factura eléctrica un cargo por servicio.
Los impuestos nacionales, provinciales y municipales son un componente más en las facturas eléctricas. Estos son establecidos a criterio de cada jurisdicción, tal como ocurre con los combustibles, porque representa una garantía de cobro.
Un estudio de FIEL señaló hace poco tiempo que el 26% promedio de lo que paga un usuario doméstico por electricidad son impuestos. Ese número se ve reducido al 20% o 21% en la Ciudad de Buenos Aires o Misiones. Sin embargo, en el caso de Mendoza asciende al 40%.
El análisis que cuenta con la firma del economista Fernando Navajas remarca que los impuestos sobre la tarifa tienen un sesgo regresivo, que afecta los deciles más pobres de la sociedad.
Entre los impuestos más bizarros se destaca el de Azul, que le suma un cargo por sepelio a la factura eléctrica. Por caso, otras municipalidades cobran otro por el servicio de ambulancia o el fomento de actividades específicas, que nada tienen que ver con la prestación brindada.







