El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, firmó una resolución que declara la “innecesariedad” de las Unidades Turísticas de Embalse (Córdoba) y Chapadmalal (Buenos Aires), dos complejos emblemáticos del turismo social en Argentina. La medida, según el documento oficial, se fundamenta en la emergencia económica y en planteos de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de Argentina (FEHGRA).
Las Unidades Turísticas de Chapadmalal y Embalse fueron creadas en 1945 como parte de la política de inclusión social del primer gobierno de Juan Domingo Perón. Durante décadas, estos complejos fueron símbolo de un modelo de país donde el descanso no era un lujo, sino un derecho. Allí se alojaron miles de familias, estudiantes y jubilados que, de otro modo, no habrían podido disfrutar de unos días de descanso en la costa atlántica o en las sierras cordobesas.
Pese a su deterioro en distintos períodos, los complejos han sido restaurados y reactivados en los últimos años, con inversión estatal y un modelo de gestión orientado al turismo social. Sin embargo, la decisión de Scioli podría significar el fin de esta tradición.
Según la resolución, la declaración de “innecesariedad” se basa en la emergencia económica y en los planteos de la FEHGRA, que representa a empresarios hoteleros y gastronómicos. Este sector ha manifestado en reiteradas oportunidades su rechazo a la competencia que representan los complejos estatales.
El texto aclara que ambas unidades son Monumentos Históricos y que cualquier acción sobre ellas deberá ajustarse a la normativa vigente. También menciona que se están gestionando transferencias de bienes a la Provincia de Buenos Aires, en particular los del Museo Eva Perón en Chapadmalal.
Sin embargo, la falta de detalles sobre el futuro de estos espacios genera preocupación. ¿Serán privatizados? ¿Se desmantelará su estructura para otros usos? ¿Se transferirán a los gobiernos provinciales con intenciones de concesionarlos? Hasta el momento, el gobierno no ha brindado precisiones.
El anuncio generó un fuerte rechazo en distintos sectores, que acusan al funcionario de traicionar los principios históricos del peronismo, que fue el impulsor de estos espacios en la década del ‘40 para garantizar el acceso de las clases trabajadoras a las vacaciones.
La decisión de Scioli no pasó desapercibida dentro del peronismo, donde su figura ya es vista con desconfianza tras su acercamiento al gobierno de Javier Milei. Varios dirigentes y militantes lo acusan de actuar en contra de los valores históricos del movimiento.
“Este es un golpe directo al corazón del turismo social. No hay ninguna justificación válida para desmantelar estos complejos que son parte de la historia del pueblo trabajador”, expresó un referente sindical.
En redes sociales, la medida fue duramente criticada, con usuarios recordando el rol que Scioli tuvo en el pasado dentro del peronismo y denunciando su “conversión” al modelo de ajuste y privatización que impulsa la administración libertaria.
Por el momento, la Residencia Presidencial de Chapadmalal queda fuera de esta declaración, aunque la incertidumbre sobre el futuro de los complejos turísticos sigue en aumento.
