viernes, 13 febrero 2026

El cruce del gobernador de Santa Cruz contra el padre Juanca Molina

El cura se dedica a la recuperación de jóvenes adictos. En diálogo con Mosca dijo que “ahora vienen por el hogar de El Calafate”.

El currículum del gobernador de Santa Cruz Claudio Vidal dice mucho sobre el clima en la provincia patagónica. Por caso, en 2015, fue detenido en el marco de una investigación por el tiroteo entre facciones gremiales del Sindicato de Petroleros Privados de la provincia que terminó con un muerto

A su vez, en los últimos meses, un grupo de hombres armados y borrachos, que eran los guardaespaldas del ministro de Trabajo, Julio Gutiérrez, chocó a una camioneta en una esquina y, para no ser detenidos, salieron con sus armas en la mano. Luego de esto, se escondieron en la casa del titular de la cartera, donde dejaron sus armas y droga, que la habrían hecho desaparecer.

El 6 de noviembre pasado, el Gabinete del gobierno provincial casi a pleno cayó en helicóptero a la Casa Valdocco de Cañadón Seco, un hogar donde se encuentran menores y jóvenes con problemas de vulnerabilidad y adicciones, para realizar un operativo. “Esto es una persecución política”, denunció el cura Juan Carlos Molina en diálogo con Mosca.

“Hay algo de fondo que no entendíamos qué era. Ahí empieza nuestra respuesta. No sabíamos qué buscaban, si era armar un escándalo tapar los líos que hay en zona norte, si se quieren quedar con el predio, si se lo quieren entregar a otro, si están esperando que Cristina (Kirchner) y otros hablen”, mencionó Molina.

En ese sentido, el sacerdote señaló que desde el gobierno provincial cambiaron el discurso una y otra vez: “Empezaron diciendo que se violaban los derechos de los niños, luego que había pibes escolarizados, después problemas administrativos, más tarde denunciaron fraude que nos robábamos toda la plata”.

En medio del temor que la situación genera, Molina había anticipado que la gestión actual no se iba a quedar de brazos cruzados e iban a ir por la otra casa que tienen en El Calafate.

“Tenemos otra casa en Calafate. Vienen por esa. El miércoles nos anoticiamos que nos cierran tres secciones, bloquean sueldos de docentes. Esto es una persecución política, porque aparte no somos serviles al gobierno”, afirmó.

“Hemos puesto recurso de amparo, hay un equipo de abogados. Pobres, en lugar de dedicarnos a los pibes no estamos dedicando a los papeles y todo el escándalo que esto produce y el miedo que esto genera en la gente”, agregó.

Por otro lado, Molina indicó que las principales víctimas de este conflicto son los menores, a quienes “es lo primero que nosotros decidimos cuidar”. La casa cuenta con 50 menores que tienen desde los 7 años. “Tratamos de que no queden involucrados, más allá del manoseo. Los han revictimizado. Los hicieron sentir culpables, pero los estamos cuidando”, dijo a este medio.

“Los menores que no eran de Santa Cruz, ya no están en la casa de Santa Cruz, están en la de Chaco. Se le cortó toda la dinámica que tenían de salir adelante: desde jugar, estudiar y alfabetizarse. Los más grandes cuidan a los más chicos, pero tratamos de que no les afecte”, contó.

En ese sentido, añadió: “Los equipos que llevan adelante esto están cansados y con miedo. Este miedo que infunden te hace sentir como un criminal. Así es muy difícil acompañar a los pibes, nos iremos defendiendo”.

Por último, el sacerdote dijo que “como esto tiene un tinte de persecución política, tratamos de que ni Alicia (Kirchner) ni los grandes actores se metan. Hemos tratado que la gente del gobierno anterior no se metan, porque eso es lo que buscan, que ellos hablen”.

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